AIE advierte sobre déficit petrolero global ante retrasos en golfo Pérsico
La Agencia Internacional de la Energía ajustó sus proyecciones para 2026, señalando que los problemas logísticos y de producción en el golfo Pérsico reducirán la oferta mundial más de lo previsto.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) informó este viernes que tanto la oferta como la demanda mundial de petróleo registrarán un descenso mayor al proyectado inicialmente para el presente año. Este ajuste, derivado principalmente de retrasos operativos en el golfo Pérsico, complica el panorama energético global y sugiere un incremento en el déficit de hidrocarburos para el cierre de 2026.
Los expertos de la agencia señalaron que las interrupciones en la cadena de suministro y la ralentización en la extracción regional han creado un desequilibrio que presiona los precios internacionales. Esta situación impacta directamente en las economías emergentes, incluyendo a México, donde la Secretaría de Energía (SENER) y PEMEX monitorean de cerca los mercados para evaluar el impacto en la balanza comercial y los costos de importación de combustibles.
Ante este escenario, la volatilidad en el mercado petrolero obliga a las autoridades mexicanas a mantener estrategias de estabilización. A pesar de los esfuerzos por aumentar la capacidad de refinación nacional para reducir la dependencia externa, la dependencia de los precios de referencia internacionales sigue siendo un factor determinante para la estabilidad de las finanzas públicas supervisadas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Analistas del sector energético advierten que, de persistir los retrasos en las zonas de producción clave, la escasez podría prolongarse durante el último trimestre del año. Las proyecciones de la AIE funcionan como una señal de alerta para los países importadores, quienes enfrentan el desafío de equilibrar la transición hacia fuentes renovables con la necesidad inmediata de asegurar el suministro de hidrocarburos para la industria y el transporte.
El Gobierno de México, a través de sus dependencias competentes, continúa evaluando las proyecciones internacionales para ajustar sus planes de producción y distribución. La prioridad se mantiene en el fortalecimiento de la soberanía energética nacional, buscando mitigar los efectos de las fluctuaciones externas que, como ha señalado la AIE, se han vuelto una constante en el contexto económico global del 2026.


