Estadios de Champions League que incumplirían los estándares de la Liga MX
Diversos recintos históricos en Europa carecen de la infraestructura exigida por el cuaderno de cargos de la Federación Mexicana de Fútbol.

La Federación Mexicana de Fútbol (FMF) mantiene un estricto cuaderno de cargos para los estadios que integran la Liga MX y la Liga de Expansión. Estos lineamientos técnicos, enfocados en la seguridad, iluminación, capacidad de vestidores y zonas de prensa, resultan incompatibles con la arquitectura de varios estadios históricos de la Champions League. Bajo la normativa mexicana actual, recintos emblemáticos como el Estadio San Siro en Italia o el Estadio Maksimir en Croacia no recibirían la certificación necesaria para albergar partidos profesionales en México.
El problema principal radica en las exigencias de modernización y conectividad que la liga nacional ha impuesto en años recientes. Mientras que en Europa se prioriza la preservación de estructuras con valor patrimonial, el reglamento de la FMF prioriza la estandarización de servicios, acceso a internet de alta velocidad, iluminación LED de alta intensidad y áreas de hospitalidad que muchos estadios antiguos del continente europeo no poseen en su configuración actual.
Entre los seis estadios que enfrentarían mayores dificultades técnicas se encuentran el Estadio Rajko Mitić en Serbia, el Estadio Georgios Karaiskakis en Grecia y el Estadio Ludogorets Arena en Bulgaria. Estos recintos, aunque son escenarios frecuentes en competiciones internacionales de la UEFA, no cumplen con el número mínimo de palcos privados, la distribución de accesos para unidades de televisión o los protocolos de evacuación exigidos por la normativa de protección civil mexicana y la FMF.
La disparidad normativa resalta las prioridades distintas entre ambas regiones. En México, la FMF busca homogeneizar la experiencia del espectador y los requerimientos de transmisión televisiva, mientras que en Europa, la historia del recinto suele prevalecer sobre las reformas arquitectónicas profundas. Esta brecha de criterios significa que, ante una hipotética evaluación técnica, ninguno de estos seis estadios superaría el proceso de auditoría necesario para ser sede de un encuentro oficial del fútbol mexicano.


